comunicación en personas mayores

En la tercera edad, y con el paso de los años, las personas necesitan mayor apoyo y comprensión para aspectos tan importantes como los referidos a la salud (bienestar físico y mental), la toma de ciertas decisiones o a los aspectos cotidianos del día a día.

Por ello, se hace vital que su entorno familiar sea consciente de ciertos aspectos clave de la comunicación con el fin de establecer una relación de confianza y de entendimiento.  

No es lo mismo la conversación que podamos mantener con nuestros hijos que la que podamos establecer con nuestros padres. El ritmo, los términos, el propio diálogo, los temas tratados y la finalidad, difiere mucho entre una y otra conversación. Por esta razón, de igual manera que nos esforzamos por comprender las necesidades de los más jóvenes, debemos enfocar nuestras energías en ayudar a los más mayores preocupándonos en comprender sus requerimientos y sus inquietudes.

Para mejorar nuestra comunicación con los mayores existen algunos consejos que podemos poner en la práctica y que no resultarán complicados de establecer.

 

PACIENCIA Y EMPATÍA COMO PRINCIPIO FUNDAMENTAL 

En muchas ocasiones nos hemos tenido que poner en la piel de otra persona para comprender por lo que está pasando. Esta situación es fundamental que lo hagamos cuando establecemos una conversación con una persona mayor.

Te habrás fijado que esa persona, que en su momento fue muy ágil a la hora de hablar, ahora, con el paso de los años, le cuesta responder con rapidez y tiene menor fluidez en su comunicación. ¿Las razones? Pueden ser debidas a razones médicas (enfermedad del Parkinson, por ejemplo) o por lógica, al paso de los años.

Se debe ser paciente para escuchar lo que quiere decir, y mantenerse tranquilo para que se sienta seguro.

Muchas veces las personas mayores se frustran frente a los olvidos y por la falta de fluidez en las conversaciones. Es el momento de empatizar con ellos y mostrar interés.

 

GENERA CONFIANZA SIEMPRE QUE PUEDAS 

Pregúntale cómo está o cómo se siente hoy. Las personas mayores necesitan ser escuchadas más activamente y con mayor interés.

Puede ser que por un sentimiento de soledad o de incomprensión, esté más retraída que antes. Es momento de comenzar una conversación donde se sienta con la libertad de explicar cómo se encuentra anímicamente.

Préstale atención a sus palabras y a sus emociones para que entienda que le importas.

 

LO SENCILLO Y SIMPLE ES A VECES LO MEJOR

Ahora les cuesta un poco más mantener conversaciones complicadas por lo que es el momento de simplificar y explicar los temas de forma más sencilla.

Si necesitas abordar aspectos más difíciles centra el diálogo usando frases más cortas y conceptos menos rebuscados. Este consejo puede ayudar a la persona mayor a seguir el hilo de la conversación y por tanto, mejorar la comunicación.

Hay veces que debes explicar temas que son más liosos. Es el momento de apoyarte en algo tan básico como el papel y el bolígrafo para explicar el desarrollo o evolución de un tratamiento médico, por ejemplo. De esta forma, puede asimilar mejor la información que se le está dando.

 

UTILIZA UN VOLUMEN DE VOZ RAZONABLE 

Puede ser que la persona mayor pueda estar perdiendo la audición pero no por esta razón, vas a gritarle frente a su oído. Quizás haya que subir algo el tono, un poco más de lo habitual, pero lo importante, en este sentido, es hablarle con claridad.

Una recomendación sencilla es ponerse frente a la persona y mantener el diálogo asegurándose de que hay contacto visual entre vosotros.

 

HAZLE PARTÍCIPE EN LA TOMA DE DECISIONES 

Muchas veces por comodidad o efectividad a la hora de decidir un asunto, se obvia la participación de la persona mayor en temas que quizás le pueda incumbir. Es un error que se suele cometer y que va en detrimento de su confianza y de su autoestima.

No hay que subestimar la experiencia o el conocimiento de la persona con edad avanzada a la hora de decidir o gestionar ciertos temas.

La recomendación es hacerle partícipe –preguntando o debatiendo sobre la cuestión- y no quitarle la libertad de elección en momentos importantes. 

 

SOLICITA AYUDA CUANDO TE VEAS APURADO 

Puedes sentir que no estás dando lo mejor de ti cuando te comunicas con personas de edad avanzada. Pero es lógico que en momentos cruciales, cuestiones médicas por ejemplo, sea necesario el apoyo de profesionales que, conocedores de la materia, pueden favorecer la comunicación con la persona mayor.

Delegar ciertos temas a profesionales expertos verá mejorada la comunicación entre vosotros. Pide ayuda a personas que conocen esta situación porque ya la han vivido con anterioridad y pueden asesorarte de la mejor forma posible.

 

Lo esencial en todo estoy y como consejo esencial es no perder la paciencia y comprender que las personas mayores requieren de mayor atención. La comunicación siempre existirá cuando hay interés por entenderse.

 

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Ola de calor_personas_mayores

Los efectos producidos por una ola de calor son peligrosos si no se toman las medidas adecuadas. Las personas mayores tienen mayor riesgo de sufrir las consecuencias de las altas temperaturas al tener una menor sensación de calor.

En 2018 se registraron 18 muertes en toda España por el intenso calor registrado solo en las primeras semanas de agosto. La mayoría de esas muertes eran de personas mayores.

Durante estos próximos días, y según AEMET -Agencia Española de Meteorología-, llega la primera ola de calor de este verano 2019 a España con altas temperaturas muy extremas que podría durar varios días.

Se hace necesario, por tanto, extremar las precauciones y seguir las recomendaciones sobre cómo evitar los estragos producidos por la ola de calor, sobre todo en las personas mayores.

 

¿Cómo afecta a la salud de las personas mayores una ola de calor?

El calor no afecta a todos de la misma forma. Hay mayor incidencia entre las personas mayores y las personas con enfermedades: cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria, renal, neurológica, etc.

Durante los días de mucho calor, el cuerpo necesita realizar un mayor esfuerzo de adaptación a las altas temperaturas. Sudamos más y hay una mayor dilatación de los pequeños vasos periféricos.  En el caso de las personas mayores sus cerebros, a causa del termoregulador que hay en el hipotálamo, tardan más en adaptarse a los cambios.

El riesgo que tienen las personas de las tercera edad al sufrir un golpe de calor es aún mayor si padecen alguna patología añadida.

 

¿Cómo podemos prevenir los efectos de una ola de calor en las personas mayores? 

Hay algunas recomendaciones que deberían llevarse a la práctica en los días de máximas temperaturas:

  • Beber mucha agua. Aunque no tenga sensación de sed, beba.
  • Evitar la actividad en el exterior en las horas de mayor incidencia solar. Si necesita salir, camine por zonas más sombreadas.
  • Bajar las persianas y mantener la vivienda en sombra. Por las noches, suba las persianas y ventile bien las habitaciones.
  • Realizar comidas ligeras y saludables. Evite las comidas grasas e incluya más frutas y verduras.
  • Al salir a la calle, vestir con ropa fresca y de color claro.  Utilice ropa más suelta y póngase calzado cómodo.
  • Utilizar protección solar. Protéjase bien la cara y la cabeza, póngase un sombrero o gorra.

¿Cuáles son los problemas que puede ocasionar una ola de calor en las personas mayores? 

El cuerpo de una persona mayor puede no llegar a controlar el calor debido a un incremento de temperatura, ocasionándole un «golpe de calor«. Los síntomas más frecuentes son: temperatura elevada, piel roja, pulso fuerte y acelerado, dolor palpitante de cabeza, nauseas y mareos, e incluso, falta de conciencia. En estos casos, lo más recomendable es solicitar ayuda médica e intentar bajarle la temperatura corporal llevando a la persona a una zona fresca y aplicarle paños de agua.

Otro de los problemas ocasionados por las altas temperaturas es el «agotamiento por calor«. Los síntomas son: piel fresca y húmeda, pulso rápido y débil, respiración acelerada y poco profunda. En el caso de personas con problemas cardíacos hay que estar más alerta pues puede tener un ataque al corazón si no se previene con tiempo. Para todos, el consejo es acudir al médico e intentar que descienda la temperatura del cuerpo con bebida y moviendo a la persona a un lugar más fresco.

Hay otros problemas que también pueden derivarse de la exposición al sol y de las altas temperaturas como el agotamiento (lo mejor, reposo y descanso), los calambres (se aconseja: descanso, ingestión de zumos o bebida isotónica) y las quemaduras del sol (recomendación: consultar con el médico).

 

Es necesario extremar la precaución durante la ola de calor. Si tienes algún familiar que necesite ayuda o esté solo/a, confía en DediCares para su atención. CONTACTA CON NOSOTROS

 

 

 

alimentación saludable, tercera edad

La tercera edad cuenta con necesidades nutricionales muy específicas.  En esta etapa de la vida el cuerpo humano sufre cambios que deben ser tenidos muy en cuenta a la hora de alimentarse. La absorción y el metabolismo son factores clave para entender las variaciones producidas en el organismo de las personas mayores.

Hay que tener en cuenta además que en la tercera edad se incrementa la probabilidad de desarrollar enfermedades como la diabetes, la hipertensión, que implica la necesidad de cambiar hábitos en la alimentación.

Necesidades nutricionales en la tercera edad

A lo largo de nuestra vida van cambiando nuestras necesidades de nutrición. Para las personas mayores es esencial conocer cuáles son los requerimientos de nuestro cuerpo en esta etapa, básicamente por los cambios fisiológicos que se producen: disminución de la masa corporal, disminución de la densidad ósea, mengua de la actividad física y cognitiva, mayor probabilidad de sufrir enfermedades.

La nutrición en la tercera edad debe estar centrada en una dieta variada y equilibrada, adaptándola a aspectos tan importantes como los cambios en nuestro aparato digestivo, en la dentadura o incluso en la saliva. Todo ello implica modificar el tipo de alimentación a productos que sean fácilmente masticables y de rápida absorción.

Qué comer en la tercera edad

En la tercera edad es necesario cambiar los hábitos en la dieta. Al no tener tanto consumo calórico, es imprescindible reducir la ingesta de comida.

A continuación, les ofrecemos 5 consejos básicos para llevar una alimentación correcta en la tercera edad:

  1. Realizar 5 tomas al día. Disminuye la ingesta de alimentos eligiendo productos de buena calidad.
  2. Aumentar la toma de agua. Bebe más líquido: agua, infusiones, caldos, etc.
  3. Disminuir el consumo de sal. Sustituye este ingrediente por plantas aromáticas que realcen el sabor de los alimentos: perejil, tomillo, orégano, ajo.
  4. Aumentar la ingesta de fibra. Come más hortalizas, legumbres, frutas.
  5. No abusar de las bebidas alcohólicas, ni de los estimulantes ni utilizar condimentos fuertes.

Una buena dieta para las personas de la tercera edad estaría basada en comidas de fácil digestibilidad, con bajo contenido en sal, con buena calidad nutricional de los alimentos y con una relevante inclusión de líquidos.

En esta etapa de la vida es recomendable consultar a expertos sobre cómo llevar una buena alimentación y cómo adaptar tus comidas para que éstas cubran tus necesidades nutricionales.