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Las altas temperaturas son las protagonistas, en casi toda España, durante estas fechas de finales de julio y principios de agosto.  Los mayores son las personas que más padecen los estragos de la ola de calor por lo que es necesario seguir una serie de consejos para no sufrir demasiado estos días de verano. 

Para evitar posibles golpes de calor entre las personas de la tercera edad, DediCares ofrece un decálogo de recomendaciones con el que mantenerse bien cuidados:

1.- Hidratación constante. Es esencial beber mucha agua para mantener el cuerpo hidratado frente a la rápida pérdida de líquido como consecuencia directa del calor. En el caso de las personas mayores, no suelen tener tanta sed. En este caso, el cuidador debe controlar la cantidad de agua que bebe la persona de la tercera edad y cerciorarse de que es la suficiente, invitándole a beber, aunque no tenga sed.

2. Uso de ropa ligera. Para conseguir una mayor comodidad y disminuir la sensación de asfixia a altas temperaturas, es crucial que su ropa sea ligera y transpirable. Se recomienda el uso de tejidos de lino o algodón en prendas que queden holgadas. En el caso de emplear una camisa, evitar abrochar los botones más cercanos al cuello.

3. Evitar las horas de máximo calor. Una buena opción de cara al buen tiempo es salir a pasear. Ahora, en verano, sin embargo, es fundamental evitar hacerlo en las horas de más calor, que normalmente comprenden entre las 12.00 y las 17.00 horas. Además, al margen de la hora del paseo, hay que procurar estar el máximo tiempo a la sombra y cubrir la cabeza, con un sombrero o una gorra, para evitar una exposición directa al sol.

4. Eludir bebidas con cafeína o alcohol. La cafeína y el alcohol, además de estimular y provocar alteraciones nerviosas en las personas mayores, favorecen la deshidratación. Por eso es tan importante evitar este tipo de bebidas, sobre todo, ahora en estos meses de verano.

5. Aumentar el consumo de frutas y verduras. Para la correcta hidratación de nuestros mayores en verano es importante fomentar el consumo de líquidos en la dieta. Se aconseja aumentar el consumo de frutas y verduras durante estos meses. Por el contrario, hay que evitar platos que requieran procesos de digestión largos, como guisos o caldos a altas temperaturas. Asimismo, es conveniente para la nutrición de los mayores que consuma más pescado que carne.

6. Mantener la casa fresca. Durante las horas más calurosas del día es más apropiado mantenerse en casa. Sin embargo, cuidar la temperatura en el interior también es una tarea necesaria, ya que el calor del exterior afecta también a la temperatura del hogar, provocando una sensación de bochorno muy incómoda. Por ello, se aconseja cerrar las ventanas durante estas horas y abrirlas a última hora de la tarde y por la noche, cuando refresca un poco más. En el caso de tener aire acondicionado, mantener la casa refrigerada es una buena opción, pero no se recomienda reducir la temperatura más allá de 22-24 grados centígrados.

7. Usar protección solar. La piel de las personas mayores pierde grasa y al mismo tiempo se vuelve más delgada, por lo que la prevención frente a los efectos del sol adquiere todavía más importancia. La utilización de protección solar es imprescindible cuando sale de casa. Usar como mínimo factor 20.

8. Salir al aire libre. Dar paseos ayuda a que las personas mayores estiren los músculos y se encuentren más sanos. Mantener el cuerpo activo asegura una mayor autonomía y evita caídas inesperadas, reduciendo su miedo a caminar solo.

9. Controlar las horas de sueño. En verano, las horas de sueño están alteradas. El calor nos hace dormir menos y, por tanto, estar más cansados durante el día. Evitar este hecho es mucho más importante cuando se trata de personas mayores, ya que las horas de sueño para ellos son esenciales para un correcto estado de salud. Para conseguir controlar las horas de sueño, mantener unos horarios fijos es de gran ayuda. Del mismo modo, realizar algo de ejercicio durante el día aumenta el cansancio y la sensación de sueño, favoreciéndoles dormir mejor.

10. Vigilar la tensión arterial. Los tratamientos médicos a los que se someten las personas mayores suelen afectar a su tensión arterial de manera que su control se convierte en algo indispensable para que su salud esté en perfectas condiciones. El calor también altera la tensión, por ello, vigilar periódicamente ayuda a prevenir efectos negativos en los mayores.

 

Este artículo fue publicado en el Correo de Andalucía, el pasado 25 de julio, puede leerlo íntegramente en el siguiente  enlace.

Además, el gerente de DediCares, Antonio Solís, explica estos consejos a través de una entrevista realizada en Canal Sur Radio en el programa «La tarde con Fernando Pérez»

 

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Ola de calor_personas_mayores

Los efectos producidos por una ola de calor son peligrosos si no se toman las medidas adecuadas. Las personas mayores tienen mayor riesgo de sufrir las consecuencias de las altas temperaturas al tener una menor sensación de calor.

En 2018 se registraron 18 muertes en toda España por el intenso calor registrado solo en las primeras semanas de agosto. La mayoría de esas muertes eran de personas mayores.

Durante estos próximos días, y según AEMET -Agencia Española de Meteorología-, llega la primera ola de calor de este verano 2019 a España con altas temperaturas muy extremas que podría durar varios días.

Se hace necesario, por tanto, extremar las precauciones y seguir las recomendaciones sobre cómo evitar los estragos producidos por la ola de calor, sobre todo en las personas mayores.

 

¿Cómo afecta a la salud de las personas mayores una ola de calor?

El calor no afecta a todos de la misma forma. Hay mayor incidencia entre las personas mayores y las personas con enfermedades: cardiovascular, cerebrovascular, respiratoria, renal, neurológica, etc.

Durante los días de mucho calor, el cuerpo necesita realizar un mayor esfuerzo de adaptación a las altas temperaturas. Sudamos más y hay una mayor dilatación de los pequeños vasos periféricos.  En el caso de las personas mayores sus cerebros, a causa del termoregulador que hay en el hipotálamo, tardan más en adaptarse a los cambios.

El riesgo que tienen las personas de las tercera edad al sufrir un golpe de calor es aún mayor si padecen alguna patología añadida.

 

¿Cómo podemos prevenir los efectos de una ola de calor en las personas mayores? 

Hay algunas recomendaciones que deberían llevarse a la práctica en los días de máximas temperaturas:

  • Beber mucha agua. Aunque no tenga sensación de sed, beba.
  • Evitar la actividad en el exterior en las horas de mayor incidencia solar. Si necesita salir, camine por zonas más sombreadas.
  • Bajar las persianas y mantener la vivienda en sombra. Por las noches, suba las persianas y ventile bien las habitaciones.
  • Realizar comidas ligeras y saludables. Evite las comidas grasas e incluya más frutas y verduras.
  • Al salir a la calle, vestir con ropa fresca y de color claro.  Utilice ropa más suelta y póngase calzado cómodo.
  • Utilizar protección solar. Protéjase bien la cara y la cabeza, póngase un sombrero o gorra.

¿Cuáles son los problemas que puede ocasionar una ola de calor en las personas mayores? 

El cuerpo de una persona mayor puede no llegar a controlar el calor debido a un incremento de temperatura, ocasionándole un «golpe de calor«. Los síntomas más frecuentes son: temperatura elevada, piel roja, pulso fuerte y acelerado, dolor palpitante de cabeza, nauseas y mareos, e incluso, falta de conciencia. En estos casos, lo más recomendable es solicitar ayuda médica e intentar bajarle la temperatura corporal llevando a la persona a una zona fresca y aplicarle paños de agua.

Otro de los problemas ocasionados por las altas temperaturas es el «agotamiento por calor«. Los síntomas son: piel fresca y húmeda, pulso rápido y débil, respiración acelerada y poco profunda. En el caso de personas con problemas cardíacos hay que estar más alerta pues puede tener un ataque al corazón si no se previene con tiempo. Para todos, el consejo es acudir al médico e intentar que descienda la temperatura del cuerpo con bebida y moviendo a la persona a un lugar más fresco.

Hay otros problemas que también pueden derivarse de la exposición al sol y de las altas temperaturas como el agotamiento (lo mejor, reposo y descanso), los calambres (se aconseja: descanso, ingestión de zumos o bebida isotónica) y las quemaduras del sol (recomendación: consultar con el médico).

 

Es necesario extremar la precaución durante la ola de calor. Si tienes algún familiar que necesite ayuda o esté solo/a, confía en DediCares para su atención. CONTACTA CON NOSOTROS